Rosa María da Cruz es la mujer de Tulle, Francia, que se enfrenta a a una pena de 20 años por el cargo de violencia habitual, después de que un mecánico descubriera la aterradora evidencia en el maletero de su auto, sobre las condiciones en que mantenía a su hija.

En el 2013, Rosa llevó a su auto al taller automotriz en la localidad de localidad de Terrasson Lavilledieu.

Entonces los mecánicos escucharon unos ruidos sospechosos que venían del maletero. Cuando fueron a investigar de qué se trataba, se quedaron impactados al descubir que ahí vivía literalmente una bebé de 2 años de edad, llamada Séréna.

“DESNUDA, MUY DESCUIDADA, Entre excrementos, BOLSAS PLÁSTICAS y EN UN AMBIENTE DE porquería Y PESTILENCIA, la niña no podía mantener la cabeza erguida y estaba «pálida como un fantasma»”, dijeron los mecánicos.

Los servicios de emergencia dijeron que de no ser escuchada, la pequeña habría muerto en media hora.

La mujer y su pareja, Domingos Sampaio Alves, el padre de la menor, fueron llevados a juicio, pero tras conocerse que Rosa le ocultó su embarazo a él y a toda su familia, éste fue liberado.

La mujer declaró que tras haber dado a luz en solitario y de forma clandestina, mantuvo a su hija oculta arededor de DOS AÑOS en un sótano y en el maletero de su auto.

Había nacido el 24 de noviembre de 2011 en Brive la Gaillarde tras haber ocultado el embarazo, pero asegura que no supo de su estado hasta el octavo mes.

Rosa, en la actualidad de 50 años de edad, tiene otros tres hijos y pide que comprendan su situación. Dijo haber entrado en un estado patológico de negación de su embarazo.

“Di a luz en la madrugada y me encerré «en una mentira, en un abismo»”, declaró la madre.

Sin embargo, cuando la pequeña fue descubierta, el comportamiento de la madre intrigó a la policía porque parecía “tranquila”, como si el que hubieran encontrado la evidencia fuera una “liberación”, según declaró el mecánico.

Tras dar a luz, la escondió en un sótano de su hogar, pero cuando pasado un tiempo el  padre de la niña se quedó sin empleo y permanecía la mayor parte del tiempo en su vivienda, empezó a “guardarla” en el maletero del vehículo, ya que su marido no lo ocupaba. ¡Es estremecedor!

Séréna ahora 7 años y vive con otra familia de acogida en Corrèze, a la que las autoridades han atribuido su tutela.

Actualmente la pequeña puede correr, monta en bicicleta y disfruta de la naturaleza, pero a causa del encierro quedó con una incapacidad de por vida, que se trataría de un déficit funcional de un 80%, no puede hablar y padece de un autismo que podría ser irreversible.

“No soporta estar encerrada”, dijo su madre adoptiva.

Los otros tres hijos de la pareja, de entre 11 y 17 años, fueron devueltos a sus padres después de haber sido colocados en familias de acogida.

La sentencia definitiva se podría dar a conocer este mismo viernes.

AFP

Es increíble cómo esta mujer no buscó ayuda y sometió a su propia hija al peor encierro como si se tratara de una bestia salvaje. ¿Cómo su pareja no se dio cuenta en tanto tiempo de este delito tan macabro?

Esperamos que la pequeña Séréna reciba toda la ayuda profesional para superar su trauma. Comparte esta noticia. ¡Es impactante!