Cuando los actos de maldad hacia los seres más vulnerables de la sociedad, como esta pobre perrita, sean condenados severamente por la justicia; los amantes de los animales no dejaremos de levantar la voz.

Meeps es una adorable perrita con un ojo y tres piernas que fue arrojada a la carretera

perrita

Cuando el coche aún estaba en movimiento, un sujeto decidió arrojarla como si de una basura se tratara.

Todo sucedió ante los ojos de una niña, precisamente la hija de Alesha Brandt, una rescatista devota. Por suerte, la pequeña fue educada con tanta sensibilidad hacia los animales, que no dudó en correr para salvar a la criatura.

El estado en que Meeps fue encontrada era más que lamentable, la pobre pequeña rompió a llorar al verla tan mal, y de la impotencia de que los adultos fueran tan malvados con seres que no tienen la culpa de nada.

Fue un verdadero milagro que haya sobrevivido a la caída, pues no tenía su pierna trasera, estaba muy desnutrida y tenía su ojo severamente dañado.

La hija de Alesha la tomó con mucha delicadeza en sus brazos y la llevó inmediatamente a su casa para bañarla y darle los primeros cuidados, mientras esperaba con ansias a su mamá para juntas llevarla al veterinario.

Ya en la clínica, les dijeron que tendrían que removerle su ojito, y además, no tenía tímpano. Todo esto atravesó tanto el corazón de la pequeña y de Alesha, que no dudaron en adoptarla para brindarle toda la protección y el amor que necesitaba. Estaban seguras de que el corazón de Meeps no podría soportar un segundo abandono.

Debido a su poco pelo en las orejas, se parecía a un murciélago pero en realidad es un Grifón de Bruselas. Desde que Alesha le abrió su propia cuenta de Instagram, se robó de inmediato el corazón de sus casi 20.000 fans.

Sobre su adorable aspecto, Alesha comentó:

«A ella nunca le han crecido pelos en las orejas, por lo que se sienten como cuero suave y parecen alas de murciélago. A menudo le decimos murciélago de la fruta porque le encantan los plátanos y las naranjas». 

Su rescate sucedió hace 11 años y por suerte, gracias a todos los desvelos, cuidados y religiosas visitas al veterinario, Meeps es una perrita que parece haber superado del todo su desgarrador comienzo.

Ella es una celebridad de las redes, y su familia también la llama «Capitana Jackie Sparrow», por no tener un ojito.

Pronto, se adaptó de maravilla en su hogar, pero, por quien sintió una auténtica devoción desde el minuto 1, fue por su madre Alesha.

«Ella es mi sombra 100% y prefiere estar en mis brazos o piernas, además viaja conmigo a todas partes», dijo su madre.

 

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Aunque la vida de Meeps parecía ser lo más perfecta y feliz que una criatura así podía siquiera soñar, los años no pasaron en vano, y recientemente, Alesha, con el corazón roto en mil pedazos, hizo un anuncio devastador:

«Mi corazón está hecho añicos en un millón de pedazos. Ayer salí a trabajar, volví después de un rato y no encontraba al amor de mi vida. La llamé y no vino. Perdí a mi mejor e insustituible amiga».

«Me dio más de una década de amor incondicional. No puedo decirte cuántas lágrimas atrapó su pelaje, cuántos momentos oscuros me ayudó. Mi hija la salvó, la salvamos nosotros pero ella realmente nos salvó a nosotros», continuó.

«Mientras sostenía su cuerpo en una manta hecha especialmente para ella, una amiga me llevó al crematorio y me aseguré de besarla y sostener su patita y decirle en todo el camino lo que no alcancé a decirle en vida». 

Y después envió un emotivo mensaje a todos los que la amaron:

«Haz algo amable y muestra amor incondicional a alguien hoy en su memoria».

Que el paso de Meeps por el mundo no haya sido en vano, que su memoria y su legado siga presente en todos los que la conocieron para inspirarlos a seguir apostando todo por las criaturas que otros tratan como un desperdicio. ¡Vuela alto, pequeña!