Para una perrita el abandono estaba siendo lo más desolador, así como para miles de callejeritos en su misma situación que deben arreglárselas solitos para encontrar un refugio seguro, como sea.

Como ella, muchos acuden a los lugares más insospechados para al menos poder guarecerse un poco del frío y la lluvia inclemente. Y a la espera de que alguna alma compasiva les arroje alguna migaja para llenar sus barriguitas vacías.

Una pobre perrita en su desesperación se refugió en el cajero automático de un banco en Bolivia

perrita

Después de que fuera abandonada, triste y hambrienta, acudió a ese rincón y lo eligió como su único hogar. Desde entonces, nadie podría moverla de allí.

Fue la fundación Y SOS CAN Tarija, una organización animalista sin fines de lucro, quien en su página de Facebook relató la emotiva historia de Flaquita, como llamaron a la perrita.

Relataron que Flaquita fue abandonada por sus anteriores dueños en ese cajero. Muchos pensaron que la perrita no sería vista con buenos ojos, ya que es común que los clientes se quejen y que los directivos de ese tipo de instituciones no quieran saber nada de perritos «vagabundos», ya que podría ser perjudicial para la imagen del lugar.

Pero el Banco BNB (Banco Nacional de Bolivia) ha decidido dar una lección al mundo, y la iniciativa de sus trabajadores, que reaccionaron del modo más sensible hacia la callejerita, nos devuelve la fe en la humanidad.

«Queremos felicitar y aplaudir la hermosa iniciativa del Banco BNB por el gran corazón y esa enorme sensibilidad hacia esta peludita que se encuentra en situación de calle. Es muy admirable el amor y el respeto que tienen los funcionarios de esta entidad bancaria hacia estos seres vulnerables que se encuentran en situación de abandono», dice parte de la publicación de la fundación.

Lo verdaderamente hermoso vino después, cuando no sólo que no la rechazaron, sino que además, por orden de la Gerencia, le mandaron a construir una casita donde pudiera protegerse de las inclemencias del clima, sobre todo durante los días helados que azota al país.

En días anteriores, Flaquita se recostaba y acurrucaba sobre cartones y sábanas.

Pero ahora ella cuenta con su propio techito dentro del banco, el refugio que ella eligió cuando sus dueños decidieron que ya no la querían en su vida.

Según relató la fundación, Flaquita también cuenta con una bondadosa mujer, Raquel Guarachi, quien ha sido su cuidadora hasta ahora. Ella la alimenta, le da mucho amor y limpia periódicamente su rinconcito.

Por suerte, la historia de Flaquita se ha hecho tan popular, que decenas de personas van al banco sólo para saludarla y ser amables con ella.

Los comprensivos clientes no tienen ningún problema con compartir con ella mientras hacen la fila para el cajero, y estamos seguros que si han tenido un día gris, regresan felices al haberse encontrado con esta peludita.

«Esperamos sirvan de ejemplo a otras instituciones, carentes de sensibilidad donde no se permite ni alimentar a estos pobres seres que por su misma condición de calle sufren sin tener un lugar que les sirva de refugio y deambulan de un lugar a otro en lamentables condiciones, tomemos en cuenta que si estos animalitos se encuentran en situación de calle es por culpa de gente irresponsable que no hace esterilizar a sus mascotas», concluye la fundación.

Encontrarse con historias así de emotivas y humanas, realmente nos engrandece el alma. Los responsables de la fundación dejan abierta la posibilidad de que alguien pueda abrir su corazón a la adopción y brindarle un hermoso y cálido hogar a esta hermosa Flaquita. ¡Suerte, pequeña!