Un valeroso perrito ha recibido la justa compensación que merecía, después de convertirse en el salvador de cientos de koalas durante los incendios forestales de Australia, el año pasado.

perrito

«Bear, the Australian Koolie», cumplió su función como perro de rescate. Pero su trabajo como rescatador fue mucho más allá de lo que muchos imaginaron.

El perrito ayudó a salvar a cientos de koalas de los terribles incendios forestales del Black Summer.

perro

A sus 6 años, Bear ha recibido el premio de reconocimiento especial del International Fund for Animal Welfare (IFAW, por sus siglas en inglés), durante una ceremonia en la Cámara de los Lores del Reino Unido, el mes pasado.

Fue durante los Animal Action Awards, cuando el admirable Bear apareció junto a su cuidador y manejador Dr. Romane Cristescu, de la Universidad de Sunshine Coast (USC).

Sobre su magnífico heroísmo en el rescate de koalas, Cristescu señaló:

“Creemos que Bear realmente se merecía este premio. Ha sido un buen chico ayudándonos a encontrar y rescatar muchos koalas, especialmente durante los incendios forestales, pero trabaja durante todo el año para ayudarnos en nuestro trabajo para hacer un lugar mejor y más seguro para los koalas“

“Le daremos a Bear palmaditas y juego extra por su premio”, aseguró.

Más adelante, en un comunicado de prensa emitido por la USC, el Dr. Cristescu, añadió:

“Bear y nuestro equipo están estudiando los efectos de los incendios forestales de 2019-20 en la salud y la densidad del hábitat de los koalas en colaboración con IFAW. Además,  tiene un trabajo diario en la localización de koalas para misiones de rescate de asistencia social, en colaboración con grupos de rescate locales. Siempre está feliz de dar una pata para encontrar koalas como parte de las otras actividades de investigación de Detection Dogs for Conservation”.

Y es que los incendios forestales de Australia, una catástrofe que el planeta entero jamás podrá olvidar, han tenido efectos devastadores en el ecosistema, la flora y la fauna, realmente difíciles de restaurar.

Se reportaron más de 10 millones de hectáreas completamente destruidas por el fuego y 1.000 millones de animales que perdieron la vida, como: zarigüeyas, tortugas, canguros y más de 60.000 koalas.

Pero en medio de ese panorama tan desolador, apareció Bear como un rayo de luz entre las tinieblas para devolverles la esperanza a los bomberos y rescatistas derrotados.

El perrito es un mestizo de koolie y border collie. Y aunque ahora es toda una celebridad por su impecable labor salvando vidas, años atrás tuvo que pasar por un difícil pasado después de que su familia no hiciera más que rechazarlo.

Resulta que Bear no se mostraba interesado en jugar como cualquier otro cachorro, así que simplemente «no quisieron saber nada más de él».

Bear no se comportaba como cualquier perrito porque padece de trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

Bear fue adoptado por la Universidad Sunshine Coast y allí fue entrenado para detectar la presencia de koalas. Su talento es tan extraordinario que actualmente ningún otro perro en Australia puede realizar algo similar. Él es capaz de hallar koalas no sólo por el olor de sus heces, sino también por su pelaje.

Y precisamente en las catástrofes de este estilo, como un incendio forestal, este talento resulta vital, ya que el olor de las heces puede tomar un poco más de tiempo en rastrearse. Pero el astuto Bear es capaz de detectar su pelaje, y así recuperar criaturas del fondo de las cenizas, al borde de la muerte.

“Cada vez que encuentra un koala es recompensado con una pelota a la que adora perseguir”.

El perrito, que se encuentra  bajo la tutela del IFAW, cada vez que detecta la presencia de un koala se sienta y se queda inmóvil para dar la señal a su manejador.

El Dr. Cristescu dijo que las características que hacen de Bear una criatura única son las habilidades que tiene para encontrar koalas varados.

En medio de una verdadera apocalipsis por la que atravesó Australia, la imagen del adorable Bear con sus botitas y su chaleco de protección, verdaderamente enaltece el alma.

Su antigua familia creía que era un perrito “fracasado” o «loser» y que jamás lograría nada. Pero ahora Bear les ha callado la boca, y ojalá que en el lugar que estén les pese la conciencia de haberse perdido a la criatura más extraordinaria.