Para un perro anciano, como para los humanos, llegar a la vejez es una de las cosas más desoladoras, sino cuentan con el amor de los suyos hasta el último de sus días.

Pareciera que con el pasar del tiempo, de nada sirvieron todos esos años de entrega, fidelidad e incondicionalidad absoluta. Para muchas familias, los perros mayores se convierten en un «estorbo», y al no contar ya con la vitalidad que tenían cuando eran cachorros, terminan siendo abandonados de la peor forma.

Un pobre perro anciano, enmarañado y ciego fue dejado atado a un poste sobre el hormigón hirviendo

perro

Un buen samaritano no pudo dejar de detenerse cuando encontró al canino de edad avanzada, abandonado a su suerte, bajo el sol inclemente.

El hombre llamó a Richmond Animal Care and Control (RACC), en Virginia, Estados Unidos, para informar sobre la mascota abandonada. Cuando los agentes llegaron a la escena, no imaginaron encontrar algo así.

Se trataba de un perro mezcla de schnauzer miniatura y caniche, que había sido parte de una familia durante más de 10 años. Pero no podía entender por qué esas personas a las que tanto amaba, de pronto ya no estaban en su vida.

«Estamos agradecidos de que alguien lo vio y nos llamó, para que no tuviera que quedarse atado a un poste durante un día y medio», dijo Christie Chipps Peters, directora de RACC.

El perro fue hallado solo sentado en una esquina, al borde de sufrir un golpe de calor, sin poder moverse, y sin nada para comer ni beber

Pero eso no era todo… Uno de los oficiales, Francis Boone, notó que algo colgaba del collar del perro: un pequeño cuadrado de cartón cubierto con cinta adhesiva. En él, escribieron cuidadosamente con rotulador negro, algunas frases desgarradoras, que decían:

“Mi nombre es Oreo. Tengo más de 10 años. Tengo ansiedad. Mi dueño murió. Estoy muy bien. Necesito un hogar «.

Esta fue la nota atada al collar del perro que se llamaba Oreo

Si bien fue llevado a un refugio, para Oreo el nuevo entorno era totalmente abrumador. Además, los empleados pronto notaron que el perro mayor no respondía como debería, y comenzaron a temer lo peor.

Junto con la vejez, Oreo parecía haberse quedado ciego y sordo. «Ha estado nervioso todo el tiempo, de verdad. Cuando lo abrazas, comienza a calmarse un poco«, dijo Peters.

El personal del refugio hizo todo lo posible para que Oreo se sintiera cómodo, se esforzaron por consolarlo cada vez que lo necesitaba. Sin embargo, verlo tan roto de dolor les partía el alma por completo. Si de algo estaban seguros, es que ese no era un lugar para él y que suplicaba a gritos un hogar.

Así que tan pronto como Oreo estuvo preparado para ser adoptado, el personal del refugio publicó su triste historia en las redes sociales, con la esperanza de tocar algún corazón.

«Saca tus pañuelos y luego ayúdanos a encontrar a Oreo un hogar para siempre. El oficial Boone respondió a una llamada de un perro atado a un poste y encontró a este anciano con esta nota. 😢 Oreo no puede ver ni oír muy bien y necesita un hogar tranquilo ¿Alguien puede ayudar?», escribieron en la publicación.

Y aunque su historia realmente era conmovedora, su familia ideal no aparecía. Muchos se emocionaban, comentaban, escribían interesados, pero nadie finalmente acudía para formalizar la adopción.

Hasta que un día, meses después, a Linda Snyder le llegó la publicación de Oreo, y de inmediato tuvo la sensación de que Oreo estaba destinado a unirse a su familia.

“Había algo especial en este perro que la hizo querer abrirle la casa. Ella dijo que si él puede pasar el resto de sus años dorados caminando alrededor de sus 2 hectáreas de tierra, en Fredericksburg, texas, será lo mejor».

Después de conocer y saludar a Snyder y su nuevo hermano perro, Ollie, Oreo se subió al automóvil para emprender un viaje de dos horas hacia su nuevo hogar para siempre.

Puede que no haya podido ver ni escuchar lo que le estaba sucediendo, pero definitivamente podía sentir que finalmente estaba a salvo.