Sufrir y resistir hasta lo impensable como víctima inocente de la crueldad y convertirse en un milagro de vida, es la historia increíble de nuestro protagonista, un felino que ha vuelto a nacer.

Tremenda sorpresa se llevaron dos recolectores de basura cuando al final de su jornada mientras procedían a triturar la basura en su camión, escucharon unos desgarradores gritos que provenían del interior de una de las bolsas que alguien había arrojado a la calle.

Los fuertes llantos de auxilio no pasaron desapercibidos por parte de los trabajadores, los hizo detenerse para buscar la bolsa de donde provenía el extraño sonido.

Se les ‘heló’ la sangre cuando la abrieron y vieron un gato en mal estado. Consternados después de encontrar al gato, los dos trabajadores de Harold Adam Refuse Removal, lo llevaron rápidamente a la Sociedad Humanitaria del Condado de Berks (HSBC).

De acuerdo a los médicos, el felino, una gata de aproximadamente un año de edad tenía señales de previo abuso, fue rociada con gasolina antes de ser arrojada a la bolsa y abandonada para ser recogida como basura.

Después de hacerle un chequeo inicial, el refugio la transfirió a Humane Veterinary Hospitals (HVH) para que recibiera tratamiento por sus lesiones más graves.

Todos estaban horrorizados y sin poder ocultar su disgusto por el horrible abuso que ha tenido que soportar este animal inocente.

“Este es el peor caso de crueldad hacia los animales que he visto o experimentado alguna vez “, dijo Chelsea Cappellano, Coordinadora de Oficina de HSBC, en un comunicado.

En una investigación posterior, se descubrió que la gata empapada de gasolina había quedado atrapada dentro de la bolsa durante aproximadamente seis horas. Su vida no solo estaba en peligro de ser aplastada, sino que también durante ese tiempo respiro los gases tóxicos de la gasolina.

Tenía quemaduras químicas, estaba terriblemente herida por la paliza que había recibido. Sus ojos estaban cerrados.

Según los veterinarios, las condiciones en las que se encontraba era casi imposible de sobrevivir. 

Ella debe tener una fuerte voluntad de vivir. En realidad fue un milagro, lo que condujo a su nuevo nombre, Miracle Maisy.

“Los técnicos pasaron todo el día bañándola y secándola”, dijo la doctora Kimya Davani, veterinaria de la Humane Society.

Dijo que “la temperatura de su cuerpo bajó de 99 grados a 94, porque no podía calentarse, y continuo a 94 grados, se llega al punto en que los órganos pueden comenzar a fallar”.

El gas estaba tan incrustado en su pelaje que no se estaba secando, y debido a esto la temperatura de su cuerpo había bajado”, afirmó que tenía que afeitarse la mayor parte del cuerpo para volver a subir la temperatura. Ella también tiene un peso muy bajo y tiene sensibilidad en la piel.

Todos notaron la naturaleza amable de Maisy, fue muy paciente, se dejó limpiar y no puso resistencia, Maisy observó al personal y sabía que estaban allí para ayudarla a recuperarse.

Maisy parece ser optimista y dedicada a mejorar. Sus rescatadores creen que tiene la fortaleza para recuperarse.

En la recuperación de Maisy, recordaron un revés a pesar del evidente progreso que estaba haciendo, había algunas lecturas anormales en su análisis de sangre y había temblor en su pata y cola. Era una preocupación más sobre si la cantidad de gasolina vertida en su cuerpo haya sido la suficiente como para afectar los pulmones y las funciones neurológicas.

Solo unos días más tarde, Maisy mostró por qué era un milagro, y los estudios de sangre dieron resultados normales.

“Estamos muy agradecidos con estos hombres y la compañía de basura por traerla, mucha gente haría la vista gorda en esta situación, pero fueron proactivos en conseguirle la ayuda que necesita. somos afortunados de tener miembros de la comunidad que se preocupan tanto por estas amorosas criaturas “, dijo Chelsea Coppellano, de Humane Society.

Si no la hubieran encontrado y la hubieran traído a la Sociedad Humanitaria, ese día habría terminado de una manera horrible la vida de esta adorable gatita. Gracias a la rápida respuesta de los veterinarios que le brindaron una atención increíble y supervisaron su salud durante todo el proceso de recuperación.

A las pocas semanas de que fuera encontrada en un estado de angustia y dolor severo, finalmente fue puesta en cuidado de crianza. Un par de días después, Donna, madre adoptiva de Maisy comentó que es una gata muy feliz. ¡Está comiendo y bebiendo mucho y le encanta su nueva vida!

La Prensa

Todos estamos felices de que Maisy se haya recuperado completamente de su experiencia traumática y dolorosa, también que las autoridades puedan dar con el responsable de esta crueldad.

Un nuevo capítulo ha comenzado en su vida, la oportunidad de ser feliz, esta vez para siempre, ¡Bravo a quienes hicieron posible cambiar su destino! Te invitamos a compartirlo.