Una perrita lloró todo lo que pudo atrapada en un charco, sin imaginar que ni siquiera en su estado desolador lograría conmover a alguien.

La vida puede ser increíblemente dura en las calles. Las bajas temperaturas y el clima inhóspito dificultan aún más la vida de los inocentes animales. Pero para quienes no pueden hacer nada por sí mismos, el escenario es desgarrador. La frialdad, el desentendernos y pasar de largo, parece ser un patrimonio común de la humanidad.

Es indignante saber la enorme la cantidad de personas que pueden pasar junto a un animal herido y dejarlo allí sin siquiera ofrecerle un gesto de apoyo, olvidando que es un ser vivo que merece compasión.

Una perrita débil y gravemente herida que no podía moverse, lloró angustiada una y otra vez suplicando ser notada

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Así como en los humanos, la hipotermia puede cobrar la vida de cientos de animales. A pocos metros de una carretera, una fuerte tormenta amenazó su vida.

La pobrecita se quedó allí llorando en un charco sucio de barro y basura, mientras la lluvia no paraba de caer sobre su pierna muy magullada e hinchada.

La perrita fue hallada en la ciudad de Parañaque, en las Filipinas.

Lloraba insistentemente para pedir ayuda, pero la mayoría de las personas que se cruzaron con ella, prefirieron mirar a otro lado.

Finalmente, llegó una mujer llamada Carina, con un corazón maravilloso. Detuvo su auto y se bajó para acercarse a la perrita. Cuando la quedó mirando, vio a la pobre niña angustiada y al ver el delicado estado en que se encontraba, comprendió que no podía dejarla allí.

Una de sus patas traseras estaba herida y muy inflamada.

Estaba prácticamente en los huesos y solamente era cuestión de tiempo para que perdiera sus fuerzas por completo. La llamó Liberty y buscó una manta para meterla en su auto cálido y llevarla lo más pronto posible a un veterinario. La dulce perrita no paraba de temblar, pero miró tiernamente a Carina en señal de agradecimiento.

Le ofreció un poco de comida pero ella simplemente se negaba a moverse. Su temperatura corporal todavía era peligrosamente baja.

La perrita estaba tan débil que apenas podía levantar su cabeza.

De vuelta en el centro de rescate, Liberty, recibió un examen completo. A pesar de que la habían abrigado y se encontraba bajo techo, su temperatura no hacía más de descender más y más. Los veterinarios comenzaron a sospechar lo peor.

Liberty parecía mostrar todos los síntomas de moquillo, pero afortunadamente dio negativo. Aún así, tenía secreción nasal y ocular.

Después de que el animalito recibió una ducha caliente, Carina oró para que Liberty lograra salvarse, ahora que parecía otra perrita.

El resultado de los análisis de sangre indicaron que estaba luchando contra una infección grave. Tenía los glóbulos blancos muy altos, y además estaba muy anémica. Carina le administró antibióticos y un tratamiento intensivo para estabilizarla y lograr mejorar en algo su sistema inmune.

Liberty seguía luchando, pero seguía muy enferma. Aun así, Carina nunca se rindió. Gracias a todo su amor, bondad y dedicación, Liberty tuvo otra oportunidad en la vida. Los veterinarios dijeron que estaba fuera de peligro, pero la perrita seguiría luchando por su vida.

Carina vio como un milagro cuando Liberty comenzó a comer cada vez más e incluso empezó a demostrar su agradable y cariñosa personalidad. Estaba realmente feliz de que su ángel se hubiera detenido para salvarla, cuando tanta gente pasó de largo.

Como se trata de un rescate reciente, su pronóstico es aún reservado, no estamos seguros de lo que le depara el futuro a Liberty. Pero al menos ya no está en las calles sufriendo solita.

Oremos para que se recupere por completo y viva la vida que merece. Ella necesita tantas oraciones como sean posibles ¡Gracias Carina! ¡Eres una mujer maravillosa!