Una mujer de Philadelphia se encontraba en un autobús cuando de pronto sintió que algo le había picado en su brazo. Cuando se dio cuenta de qué se trataba, su día cambió por completo. El transporte estaba completamente lleno de chinches y no dudó en sacar su teléfono para grabar lo sucedido y hacer las respectivas denuncias.

El principal alimento de los chinches es la sangre humana.

La mujer que viajaba con el autobús es Crystal Lopez. Todo parecía normal hasta que comenzó a notar molestias en sus brazos.

“Comencé a sentir que algo me picaba y me ardía en todo mi brazo”.

Crystal supo que algo extraño estaba sucediendo, así que decidió inspeccionar su asiento para asegurarse de que no se trataba de un animal peligroso. Pero nunca hubiera imaginado que se toparía con cientos de chiches. El bus estaba completamente lleno de estos pequeños animales y parecían vivir cómodamente escondidos en los asientos del autobús.

Cada chinche hembra puede poner hasta 500 huevos a los largo de su vida.

Los animales se podían ver claramente ir y venir a través de las grietas del asiento del autobús; así que Crystal no pudo más que alarmarse e informar de lo sucedido al chofer.

“Rápidamente pararon el autobús y dejaron que todo el mundo se bajara”.

Era el momento de esperar a que llegara un supervisor para llevar a cabo las medidas necesarias para que los futuros clientes no quedaran expuestos a tan enorme plaga. Sin embargo, Crystal asegura que a ella ya le habían picado y comenzaba a tener una reacción alérgica.

“Mientras esperábamos al supervisor comencé a tener una seria reacción alérgica”.

Las autoridades de Tránsito del sudeste de Pensilvania aseguran que están tomando todas las medidas necesarias para evitar que esta situación se repita. Los chinches son pequeños insectos conocidos por vivir principalmente en las grietas de las camas. Sin embargo, también pueden vivir en otras superficies y telas siempre y cuando tengan acceso a su alimentación.

El incidente ocurrió en un autobús de la empresa pública SEPTA.

Daily Mail

Se han cambiado los asientos de más de 500 unidades para que sean de plástico. De esta manera también se reducen los gastos en limpieza; pero todavía quedan más de 900 buses en los que estas medidas deben ser implementadas.

Hay cerca de 40 patógenos que pueden ser transmitidos a los humanos por los chinches.

Publicada por Crystal Lopez en Miércoles, 5 de septiembre de 2018

Tras esta dura experiencia seguro que todos miraremos bien el asiento antes de sentarnos en el transporte público. A pesar de que estos animales no transportan ninguna enfermedad de alto riesgo, siempre es preferible saber que se toman todas las medidas de aseo y seguridad posibles.

Te invito a compartir este impactante video para que otras personas puedan estar atentas a lo que sucede en sus asientos de autobús.