Williams Maillis se graduó de la secundaria cuando tenía apenas nueve años, y ahora dos años después celebra que culminó su carrera en la Universidad del Sur de la Florida.

El niño prodigio se graduó en el Penn-Trafford cerca de Pittsburgh en Pensilvania, cuando cumplió un año ya sabía hacer operaciones matemáticas básicas, a los dos años aprendió a leer. Un año después sabía el alfabeto en seis idiomas y a los cuatro años comenzó sus estudios de álgebra.

Un psicólogo de a State University de Ohio declaró que Williams era un genio cuando tenía cinco años. Es la primera vez que alguien tan joven participa en la ceremonia de graduación para recoger su diploma en esa institución.

Ahora él se propuso demostrarle al mundo a través de la ciencia que “Dios sí existe”.

Confiesa que durante sus estudios en la universidad los alumnos expresaban su curiosidad por saber cómo había logrado ingresar a tan temprana edad.

Al preguntarle cómo maneja su condición él asegura: “Soy aventajado en esto, otras personas tienen ventajas en otras cosas”.

“Al principio me sentía diferente, pero después uno se acostumbra”, relató el pequeño refiriéndose a su experiencia en la universidad.

El doctor Tonjua Williams, presidente del St. Petesburg College declaró ante los medios de comunicación: “Estoy totalmente fascinada con William y el trabajo que ha hecho. Es un chico brillante, muy abierto y colaborador”.

A pesar de ser tan brillante, Williams mantiene su humildad y modestia reconoce que, así como él tiene dones que resaltan su inteligencia las otras personas tienen otros. No califica su genialidad como algo extraordinario.

William cursó dos años en la universidad en el recinto de Tarpon Springs y en la zona de la Bahía de Tampa en la ciudad de St. Petersburg.

Las autoridades de los centros educativos en los que ha estudiado han expresado su admiración por él y por su excelente desempeño y comportamiento durante el período en el que fue parte de las instituciones.

abcactionnews / CNN

William va a estudiar astrofísica para demostrar que sí existe Dios y comprobarlo a través de los conocimientos científicos. A los 18 años tiene planeado terminar un doctorado y seguir formándose profesionalmente.

Es increíble lo que ha alcanzado este niño a su corta edad, seguro que tendrá un futuro brillante lleno del éxito que le garantiza su constancia, voluntad y esfuerzo con el apoyo de su familia. ¡Compártelo!