Recientemente, un tribunal ordenó a la compañía de seguros estadounidense Aetna a pagar 25.5 millones de dólares a la familia de una paciente de Oklahoma que falleció de cáncer en 2015 a los 54 años.

Orrana Cunningham sufría cáncer de nasofaringe, según lo que determinó el juzgado sobre su caso, los médicos de la compañía de seguros no dedicaron el tiempo necesario para atenderla antes de negarse a cubrir los gastos de su tratamiento de radioterapia en 2014.

El jurado resalta que la aseguradora ignoró su obligación de establecer un acuerdo justo y de buena fe con su paciente.

La compañía de seguros analiza si apelará la decisión del juez, John Shely, su abogado, dijo que intentan hacer lo correcto. “Si está en nuestras manos cambiar, eso es lo que haremos, Aetna ha aprendido algo de esto”, declaró ante los medios de comunicación.

En 2014 un médico de la aseguradora le negó a Orrana la cobertura de la terapia en 2014 alegando que era un tratamiento experimental, la decisión fue ratificada por otros dos médicos de la compañía.

Pero según Doug Terry, abogado de la familia, dicho tratamiento había sido aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), y está contemplado como un tratamiento cubierto por Medicare.

El abogado de la familia de la víctima alega que la aseguradora se negó a cubrir el tratamiento estrictamente por motivos económicos y que su personal médico no estaba calificado.

Además, acotó que los médicos de Aetna eran sometidos a una excesiva carga de trabajo mostrando predisposición a tomar las decisiones. Uno de los médicos incluso denunció que la compañía le obligó a evaluar 80 casos en solamente un día.

Pero para Orrana todo se hacía más difícil, debía enfrentar el dolor de su enfermedad y la angustia de verse desamparada por un sistema sanitario que le negaba el derecho a sobrevivir.

Después de que le negaron la cobertura, Orrana y su esposo tomaron la decisión de hipotecar su casa en Meeker, para poder pagar su tratamiento en Texas.

Lamentablemente Orrana no logró ganarle la batalla al cáncer, su esposo siguió luchando para que se hiciera justicia en su nombre.

La meta de mi esposa era dar esta pelea. Si logramos a una sola persona e impedir que Aetna haga lo que suele hacer en cada petición de los pacientes entonces valió la pena esta batalla”, dijo el esposo de la paciente fallecida.

Durante el período en el que luchaba por sobrevivir mientras aplicaban su tratamiento, su familia abrió una campaña en GoFundMe para recaudar dinero, hasta el momento han recolectado 17.800 dólares.

cbsnews

Una de las evidencias contra la compañía aseguradora es que los médicos solo pasaron unos minutos revisando sus informes antes de negarle la cobertura del tratamiento a pesar de que su caso era muy poco común porque el tumor que tenía estaba muy cerca del tronco cerebral.

El esposo de Orrana declaró que espera que el veredicto pueda inspirar a otras personas a enfrentarse a las compañías de seguros sin sentirse intimidado. Comparte esta noticia.