Alfie Aldrige es un niño que ha debido enfrentar duros momentos en su escuela debido a su autismo. Desde que era muy pequeño ha presentado problemas de ira y estrés que son normales en alguien con autismo; sin embargo, esto se convirtió en un fuerte impedimento para que desarrollara una vida normal en su colegio porque no recibía la atención que necesitaba.

Actualmente Alfie cuenta con once años de edad recién cumplidos.

Tras varios problemas relacionados a su condición el pequeño ya no podía participar en cosas tan importantes como las obras de teatro o salir en las fotos escolares. Presentaba muchas dificultades para los trabajos en equipo, así que en lugar de tratar de buscar una solución, se decidió que no participara en este tipo de eventos.

Alfie sufría ataques de ansiedad ante la presión de las actividades grupales.

Tras darse cuenta de la marca que esto podría dejar en la vida del pequeño, sus padres tomaron la decisión de cambiarlo a una escuela especializada para niños con la misma condición de Alfie.

En la escuela Larwood de Stevenage fue mucho más sencillo que Alfie lograra a incorporarse poco a poco en su relación con los demás y el impacto que esto tuvo en su vida es verdaderamente notorio.

Se estima que 1 de cada 70 niños padece algún tipo de condición relacionada con el autismo.

Un día, un amigo de la familia señaló que el pequeño Alfie podría intentar incursionar en el modelaje y en cuestión de días demostró que tenía un talento verdaderamente innato para el mundo de las fotografías.

En cuestión de meses el pequeño fue contratado por una agencia de modelaje que se especializa en niños con condiciones especiales; logrando así crear conciencia sobre la diversidad. La agencia Zabedee habló sobre el mensaje que quieren transmitir.

“Nuestro modelos son hermosos. Sin peros, sin excusas. Todos tienen talento y belleza sin importar cuántas piernas tengan o la condición con la que nacieron”.

Gary, el padre de Alfie está completamente feliz con los cambios que este hobbie ha generado en su hijo. Su actitud ha cambiado por completo y todo parece mejorar.

“Lo ha ayudado a salir de su cascarón. Pasó de ser un chico lleno de ira todo el tiempo a ser muy seguro de sí mismo. Es fabuloso”.

Un pasatiempo siempre es recomendado en los casos de autismo, pero los padres de Gary ya habían intentado en varias ocasiones en otras actividades y ninguna parecía tener éxito alguno.

“Intentamos con natación, gimnasia y fútbol. Pero ahora encontramos su verdadera pasión, El modelaje y está mucho más relajado”.

Unilad

El inesperado giro en la vida de Alfie demuestra que con el apoyo adecuado todos, sin importar la condición, podemos encontrar nuestra pasión y talento en la vida.

La historia de Alfie es inspiradora, compártela con tus amigos. Nunca hay sueños imposibles.