Recientemente Carolina Gómez, madre de Inés, de 11 años, hizo público en las redes sociales que expulsaron a su hija con dificultades de aprendizaje de un campamento de inglés.

El hecho sucedió en las instalaciones de Aldeaduro en Salamanca, España, la indignada madre quiso compartir en las redes sociales y en los medios de comunicación la amarga experiencia que vivió.

Pero eso no ha sido el único caso, los padres de M.A, un niño con trastorno del espectro del autismo relataron que su hijo fue expulsado de un campamento de verano municipal en Torrejón de Ardoz, Madrid.

Una monitora del campamento le dijo al padre del menor: “Coja a su hijo y váyase”, el pasado viernes, tres días después de haber comenzado a participar en el programa que ofrecía el campamento.

El Ayuntamiento abrió un expediente al centro ofreciéndole a los padres elegir un nuevo campamento donde M.A pudiera seguir participando.

Los padres se quejan del trato recibido y aseguran que antes de inscribir al niño informaron sobre la condición que padece. “Cuando fuimos a inscribirlo comentamos que M.A tenía Trastorno del Espectro del Autismo y nos dijeron que sí podrían encargarse de él, que tenían monitores suficientes para atender sus necesidades especiales.

Pero el viernes le dijeron que no regresara el lunes. Después de que se diera a conocer el caso de Inés, la niña expulsada en Salamanca, los padres de M.A decidieron acudir a los medios de comunicación para difundir su testimonio.

Horas después el alcalde de Torrejón se comunicó con ellos para ofrecerles soluciones, les planteó regresar al mismo campamento o que participara en el que ofrece el colegio en el que estudia.

De acuerdo con la información del padre del niño, el viernes se comunicaron con él para decirle que era imposible atender los requerimientos de la condición de M.A porque no podían disponer de un monitor que se dedicara especialmente a él.

Según fuentes del Consistorio, el problema habría surgido cuando al ampliar el aforo de niños durante una actividad, M.A no logró adaptarse al exceso de ruido.

El padre de M.A alega que en ese campamento hay otros cuatro niños que diagnosticados con autismo que no han expulsado.

“Para nosotros ha sido muy duro tener que enfrentar este tipo de atropello”, relató. Además, comentó que el niño le ha preguntado por qué no ha podido volver a la piscina de ese campamento, él le ha explicado que el polideportivo está cerrado.

“No entiende por qué no puede volver, no sabe que lo han echado”, dijo el padre.

Cristina Gutiérrez, de la Confederación de Autismo en España expresó su rechazo ante el comportamiento de los técnicos municipales del campamento que ofrece el polideportivo de la localidad.

“El ocio es un derecho que está recogido en la ley nacional general de discapacidad», aseguró. El alcalde de Torrejón aseguró que nadie debería vulnerar los derechos de los niños y que en el campamento puede inscribirse cualquiera sin importar su condición.

El padre del niño identificado como M.A dice que hay muchos otros casos como el suyo pero no todos se atreven a denunciar, insta a quienes sufran cualquier acto de discriminación a alzar la voz. Compártelo.

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