En la actualidad, lamentablemente se cuentan por miles los actos deshumanizados de maltrato y abandono a los animales que indignan a los activistas y a la comunidad en general. Pero en ocasiones, algunos nos conmueven especialmente y afortunadamente los que no tienen voz encuentran defensores que luchan por sus derechos.

Es lo sucedido con el delfín Honey, que junto a 46 pingüinos, permanecen encerrados al interior de un acuario que cerró sus operaciones el pasado mes de enero, en Japón.

El operador del Acuario del “Parque Marino Inubosaki” en la ciudad de Choshi, prefectura de Chiba, al este de Tokio, dijo haber tenido que cerrar las instalaciones debido a una disminución en el número de visitantes tras el terremoto de 2011 y la crisis nuclear.

Evidentemente, la cruel situación de abandono del delfín y los pingüinos, dejados a su suerte, ha levantado una ola de ira e indignación a todos los niveles en Japón y en la comunidad internacional.

Millones de correos electrónicos, llamadas telefónicas, protestas en las calles, además de las miles de publicaciones y peticiones en las redes sociales con el #SaveHoney (salvar a Honey), es una muestra del intenso revuelo que ha levantado este caso. Pero hasta el momento poco se ha conseguido a favor de los animales que ya llevan más de 6 meses encerrados.

La organización Save the Ocean se hizo eco de la difícil situación y publicó en su cuenta de Facebook la cruda realidad a la que se enfrentan estos pobres animales.

Honey, un delfín hembra, fue capturada en 2005 cerca de Taiji y se hizo popular en el acuario Choshi mientras protagonizaba espectáculos con delfines.

Honey y los 46 pingüinos, junto a cientos de peces y reptiles, permanecen en el acuario, dijo un funcionario del departamento de Salud y Bienestar de la prefectura de Chiba. Los empleados han continuado alimentando a los animales regularmente, añadió.

Funcionarios del centro de salud pública realizaron visitas periódicas a las instalaciones y explicaron que no encontraron “nada malo en la forma en que se mantenía al delfín y a los pingüinos”.

Sin embargo, una experta del Centro de los Derechos de los Animales, Akiko Mitsunobu, sotiene que “si los delfines se quedan así, sin nadar, su salud mental queda gravemente perjudicada”.

Según reveló la organización, los animales permanecen encerrados debido a que las negociaciones del propietario del lugar para su traslado no progresaron, y a partir de ahí ya no responde a ningún llamado por parte de las autoridades.

Ante la impotencia, el gobierno se ha visto inundado por la marea de llamadas, protestas y miles de tuits de la comunidad que exige que se traslade a Honey a un acuario diferente, a través de una petición en línea que en poco tiempo ya tiene millones de firmas.

Esta es la imagen que se está compartiendo en las redes sociales para liberar a Honey

Facebook / Save the Ocean / Reuters

Los funcionarios de la ciudad, por su parte, se enfrentan al problema de que no tienen autoridad legal para ingresar a las instalaciones y no pueden obligar a una empresa privada a tomar medidas, según funcionarios del departamento de asuntos comerciales e industriales de la ciudad.

“Veo a Honey como un símbolo tanto del problema de tener animales en cautiverio, como del problema de lo que sucede cuando se exhiben”, concluyó Akiko Mitsunobu.

Delfín abandonado en acuario japonés provoca indignación pública

La difícil situación de un delfín solitario y docenas de pingüinos que fueron abandonados en un acuario clausurado en Japón desde el comienzo del año desató protestas esta semana, con activistas que piden que los animales sean rescatados.

Publicada por Reuters América Latina en Martes, 28 de agosto de 2018

Esperamos que de verdad la presión mediática obligue a las autoridades a tomar medidas y que este delfín pueda vivir en condiciones dignas. Mientras tanto, comparte esta noticia para que más personas se enteren de estos abusos y entre todos podamos #salvaraHoney.