Despedir a un compañero peludo para siempre, es de las cosas más desgarradoras por las que puede atravesar un ser humano.

Y es que, sólo quienes aman a los perros como a hijos, tras años de gozar de tanta fidelidad, lealtad y amor, pueden entender lo verdaderamente desolador que es asumir que su momento en esta tierra llegó a su fin.

Y su luto es tan profundo, que algunas personas necesitan buscar un desaguadero donde poder desfogar esa dolorosa pérdida, y hallar algo de consuelo.

Un hombre escribió una emotiva carta de despedida a su compañero fallecido, haciendo llorar a millones

compañero

La misiva salió a la luz durante el programa de radio «Como el perro y el gato», de Onda Cero. Fue el presentador español Carlos Rodríguez quien reveló que un oyente decidió hacer público todo lo que llevaba en el corazón tras la irreparable partida de su amado perro.

Se trataba de su mascota de toda la vida, un labrador retriever color negro, que a sus 10 años, cruzó el puente del arcoíris, dejando a su dueño Sergio, totalmente devastado.

El perro increíblemente amoroso y fiel nació el 11/11/11 y falleció el pasado viernes

«Este viernes tuvieron que dormirle y Sergio nos ha dicho que le ha hecho un pequeño texto de despedida con sentimiento y dolor, pero también alegría», relató el presentador.

La carta dice lo siguiente:

«La primera entrada en casa sin recibimiento, la primera noche sin paseo, la primera vez sin esa mirada indicándome que era hora de cenar. La primera madrugada sin verlo vigilante y atento a cualquier ruido y movimiento. La primera mañana que no tengo obligación de levantarme tan temprano».

«Ayer lloré y lloré mucho. Hoy lloro también. He pasado la noche soñando con él, mi compañero peludo de cuatro patas, recordando. Es lo que la mente me tenía reservado».

«He hecho durante toda la vida lo que mejor he creído para él y él me lo ha devuelto con creces, prácticamente sin pedir nada a cambio, apenas cama, comida y paseos…

Me hubiese gustado disfrutar más de él, pero el destino tenía otros planes. Me quedo con ese gesto cómplice de compañero de juegos que me hacía cuando yo tenía un palo o botella de plástico vacía en la mano, cuando me cogía la correa al cruzar el paso de cebra próximo a casa y cuando, sentado en el sofá, me daba con su pata en la mano para que le rascase la tripa».

La carta de Sergio a «su compañero peludo de cuatro patas» hace llorar a cualquiera

«Hoy por la mañana, a la misma hora que siempre lo hacíamos, he ido a dar un último paseo por los mismos lugares que frecuentábamos juntos a diario. No pudimos hacerlo ayer. Sus fuerzas no eran las mismas. Será mi forma de decirle adiós».

«He de volver a acostumbrarme a la quietud y al silencio que de nuevo escucho en casa. Ya nunca será la misma sin él».

«Mi 50% ha hecho unos rápidos cambios en el hogar para mitigar la pena y el dolor»

«Ya no hay alfombras repartidas estratégicamente por el suelo, ni mantas en el sofá ni comedero. En su lugar, hay una bonita planta que me recuerda que ahí estaba todos los días otro excepcional ser vivo, mi compañero de más de 10.000 paseos, que me cuidó cuando yo estaba convaleciente».

«Son tantos y tantos buenos recuerdos. Ayer consiguió en silencio reunirnos y recordarnos que éramos todos juntos su familia. Gracias y hasta siempre amigo. Siempre has sido y serás el ‘Boss’ (Jefe)».

Todos quienes han perdido una mascota no pueden menos que sentir una total empatía con Sergio. Es como si revivieran su propia historia de despedida con sus amados perros, que marcaron su vida profundamente.

De verdad que quisiéramos que fueran eternos, pero nos consuela que en la mayoría de los casos contaron con el amor y el consuelo hasta su último aliento. Ojalá que desde el otro lado del arcoíris estas criaturas sigan siendo felices para siempre.