Este puede ser el altercado de autobús más insólito que hayas visto.

Viajar en una unidad de transporte colectivo significa estar expuesto a cualquier clase de evento capaz de estropear o alegrar el día, siempre hay algo distinto para contar cuando viajas en bus.

Dos pasajeros que se encontraban sentados en un bus del transporte público de la ciudad rusa de Nizhni Nóvgorod protagonizaron un bochornoso conflicto, en el que marcaron sus diferencias enfrentándose por el poder de una ventana del bus.

El hecho quedó registrado en un divertido vídeo viral compartido en la red social Facebook y YouTube que ha arrancado miles de carcajadas a los internautas.

La grabación muestra a una señora acomodándose en su asiento y al percatarse que la ventana que estaba ubicada arriba de ella estaba abierta, decide cerrarla para estar más cómoda durante el viaje.

Este acto ocasionó que otro pasajero, que se encontraba detrás de la señora, hiciera lo opuesto: abrir la ventana. El hombre estaría acalorado, por lo que quería tener más ventilación.

Pero la mujer sentada frente a él claramente no está contenta con este escenario y de inmediato sin voltear, cierra nuevamente la ventana.

El hombre no se queda con los brazos cruzados y la abre. Esta acción se repite una y otra vez. Un detalle que llamó la atención de muchos es que las dos personas no se dirigían la palabra, ni se ponían de acuerdo a la hora de mantener abierta o cerrada la ventanilla, se aferraron a mantener la ventana a su gusto, causando la risa de los demás pasajeros.

Lo que parecía una interminable disputa duró más de cuatro minutos, sin que ninguno se diera por vencido.

Las personas que vieron el vídeo compartido en línea dijeron que la batalla de la ventana de la pareja fue ‘tonta’. Una persona comentó: “Probablemente ambos pensaron que estaban librando una guerra revolucionaria completa en sus cabezas”.

Pero la parte más inquietante de toda la historia es que el vídeo terminó antes de saber el desenlace de la historia, y sin poder averiguar quién se salió con la suya. Un testigo que registró esta curiosa situación detalló que, en ese momento, la temperatura ambiente era de 27ºC.

Esta insólita discusión nos demuestra que al fin y al cabo entender al ser humano es un poco complicado. Y a ti, ¿Qué te ha parecido? Compártelo con tus amistades.