En medio de la crisis migratoria de muchos países americanos, miles de ciudadanos arriesgan su vida para ir en busca de las oportunidades que su nación no les ofrece.

No les importa transitar un camino adverso y peligroso para lograr establecerse en Estados Unidos donde sueñan vivir lejos de la inseguridad, la pobreza, la escasez, y la falta de educación y asistencia sanitaria.

Recientemente conmovió al mundo la imagen de Óscar Alberto Martínez, de 25 años, y de su hija Valeria, de 23 meses que fallecieron mientras intentaban ingresar de manera ilegal a Estados Unidos.

El padre cruzó el río junto a la pequeña, lamentablemente a pesar de los esfuerzos de Óscar la corriente los arrastró a los dos.

Tania Vanessa Ávalos, esposa de Óscar y madre de la niña, de 21 años, presenció todo, quedó devastada al perder a su familia para siempre cuando estaban a punto de entrar a Estados Unidos.

La devastadora imagen del cuerpo de Óscar junto a la pequeña Valeria que se mantuvo abrazándolo se convirtió en símbolo del horror que viven los emigrantes. Esa escena conmemoró a la imagen del niño Aylan Kurdi, que fue arrastrado por el mar Mediterráneo a las costas de Turquía en septiembre de 2015.

Tania ofreció declaraciones ayer ante el Ministerio Público, un noticiero mexicano tuvo acceso a la información que suministró. Durante la madrugada del pasado domingo, la familia llegó a Matamoros y se dirigió a la oficina del Instituto Nacional de Inmigración para registrarse, pero estaba cerrada.

Así que tras escuchar que el proceso podría tardarse meses ante el alto número de inmigrantes que solicitaban ser atendidos, decidieron cruzar el Río Bravo.

“Mi esposo Óscar iba delante cargando a la niña, yo iba un metro detrás de ellos, sobre los hombros de Milton (un joven que los acompañaba), cargando solamente una bolsa café colgada y unos documentos personales en la bolsa de color azul”, relató Tania.

Óscar traía a mi bebé en la espalda bajo su camisa, ya estábamos por llegar, pero él ya iba cansado porque el aire lo movía o hacía olas, y al ver que mi esposo estaba fatigado y tratando de nadar, me bajé de los hombros de Milton y regresé como pude a la orilla del río, del lado mexicano, y me alcanzó Milton también fatigado”, continuó la esposa del padre y la niña fallecidos.

“Cuando volteo para ver a mi esposo y la bebé, aun los alcanzo a ver, pero no duraron mucho y se hundieron ya casi del lado americano”, dijo Tania.

La Presidencia de El Salvador, el país de origen de la familia se está haciendo cargo del trámite de repatriación de los cuerpos. Alexandra Hill Tinoco, canciller de El Salvador, recibió a la madre de Óscar, Rosa Ramírez, y a otros familiares del joven fallecido.

El testimonio de Tania ha conmovido al mundo, compartamos un mensaje de solidaridad para ella y su familia en un momento tan duro.

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