Lily es nuestra hermosa protagonista, una gran yegua de esas que ves y te hace cuestionar la verdadera existencia del hombre en la tierra.

Fue encontrada con múltiples lesiones, con su melena enredada y todo su cuerpo cubierto con pintura. Alguien sin compasión vio el cuerpo de Lily como tablero de tiro al arco y le apuntó más de 100 veces con bolas de pintura (paintball).

A la yegua la abandonaron cerca de New Holland Sales. Pensilvania.

Su estado de salud era bastante delicado, estaba muy desnutrida y tenía un ojito hinchado. Afortunadamente fue encontrada por Kelly Smith, de Omega Horse Rescue. Smith señala que la yegua no solo tenía fuerte lesiones físicas, también estaba afectada emocionalmente, la mayor parte del tiempo mantenía su cabeza abajo mostrando síntomas de depresión.

Fue llevada al hospital de animales Penn Vet New Bolton Center para su rehabilitación.

Uno de los impactos afectó su ojo izquierdo y desafortunadamente perdió la visión de ese lado. La hermosa yegua recibió dedicación especial y  con mucho amor se recuperó rápidamente, en poco tiempo ya estaba lista para conseguir una nueva familia.

Lily tuvo que ser intervenida quirúrgicamente.

Para sorpresa de todos, Tracy Stewart, esposa del comediante Jon Stewart, escuchó sobre Lily a través de Farm Sanctuary, después de consultar con su esposo decidieron asociarse con la fundación para tener sus propias instalaciones donde vivirá Lily. Lo mejor de todo es que en el proceso de recuperación, Lily hizo una gran amiga.

Otra yegua llamada Anita que también tenía un solo ojito.

La familia Stewart notó el gran vínculo que había entre las dos yeguas, no querían separarlas así que decidieron adoptarlas a ambas. Lily no solo logró conseguir una hermosa familia, sino que ganó una gran amiga con la que compartirá grandes momentos.

 Phillip Price, de 65 años, fue el responsable de las lesiones de la hermosa Lily.

Si te preguntas dónde está el desalmado que le hizo esto a Lily, te alegrará saber que fue detenido por malos tratos a los aniamles y enfrenta otros cargos, que incluyen el transporte en mal estado de caballos. Aunque afirma que Lily no fue lesionada al ser apuntada con la bolas de pintura, y que los niños la pintaron, recibirá todo el peso de la justicia.

Dos meses después del rescate Lily comparte con su nueva familia.

Afortunadamente, Lily y su nueva amiga estarán en un lugar totalmente seguro que les dará amor incondicional. Este tipo de actos no pueden pasar desapercibidos, de nosotros depende hacer velar sus derechos y que los irresponsables paguen por cada lesión realizada a un indefenso animalito.

Si quieres hacer la diferencia anímate a compartir la nota para que el mundo conozca esta conmovedora historia.

Te recomendamos