Mara Fernanda Castilla, de 19 años de edad salió de una fiesta el pasado jueves y pidió un auto de Cabify para regresar a su casa, pero no volvió.

La joven había estado compartiendo con sus amigos en Cholula, una de las ciudades predilectas por los estudiantes ubicada en el centro de México. Mara es alumna de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.

Cuando eran aproximadamente las cinco de la mañana, ella solicitó el servicio de un vehículo de Cabify, el chofer realizó el trayecto de 20 minutos desde el bar The Bronx donde se encontraba hasta su casa.

Cuando llegó a su destino permaneció durante media hora dentro del vehículo, nunca se bajó y nadie volvió a verla desde entonces.

El viaje terminó a las 5:47 de la mañana, según las cámaras de seguridad de la empresa privada de taxis, el auto Chevrolet Sonic entró y salió del lugar pero Mara Fernanda no se bajó para dirigirse a su casa.

El chófer identificado como Ricardo Alexis López Días, de 21 años de edad, declaró voluntariamente ante el Ministerio Público y dijo que la joven le pidió bajarse unos metros antes de su casa.

Los familiares de Mara aseguran que el testimonio es confuso, y que no se trata de un secuestro porque no han recibido una petición de rescate, solamente una llamada anónima donde sin dar explicaciones les dijeron que la joven estaba bien.

El pasado miércoles, las autoridades detuvieron al chófer, porque fue el último en ver a Mara antes de su desaparición. La universidad donde estudia la joven expresó en su perfil de Twitter su solidaridad con el caso.

Su hermano menor, Karen Castilla, fue la última en hablar con ella, Mara le avisó que tomaría un taxi para volver a la casa donde viven juntas tras mudarse de Xalapa, la capital de Veracruz para buscar mejores oportunidades académicas para su formación profesional.

Al ver que su hermana no llegaba, Karen se comunicó con Cabify y el chofer le aseguró que había dejado a la joven en su destino.

Graciela Miranda, madre de Mara, alegó que tienen información de que el conductor tenía en su poder el teléfono móvil de su hija.

“Le pido a la Fiscalía y al Gobierno que no dejen en libertad a ese señor hasta que mi hija regrese sana y salva. Exijo a las autoridades que hagan su trabajo porque desde que comenzó la investigación hubo muchas omisiones”.

Mientras que la Fiscalía declaró que hay pruebas que muestran una presunta responsabilidad del chofer en la desaparición de la joven, “Por lo que sabemos, ella fue llevada a Tlaxcala por su propia voluntad”.

Salieron a la luz rumores del hallazgo del cuerpo de Mara decapitado, pero el gobernador de puebla Toni Gali, desmintió la información de la supuesta recuperación del cadáver.

Tlaxcala, es una entidad cercana a Puebla, el estado más pequeño de México, conocido por la trata de personas.

Uno de los municipios de ese estado, Tenancigo, es conocido como la cuna de la trata de personas y de la prostitución en ese país. Se presume que la desaparición de la joven podría estar relacionada a estas redes.

Las autoridades siguen investigando el caso, no se han publicado las pruebas existentes contra el chófer.

A pesar de que el chófer declaró de forma voluntaria ante el Ministerio Público 36 horas después de la desaparición de la joven, las autoridades lo acusaron y fuentes cercanas alegan que antes de aprehenderlo rastrearon la señal de su teléfono celular, por lo que se presume que encontraron pruebas contundentes de su implicación con el crimen.

SDP Noticias

Esperamos que Mara se reencuentre con su familia, y sobre todo, que no haya más casos como este. Para eso es necesario contar con las medidas de seguridad necesarias y un sistema judicial que acabe con la impunidad.

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