El virus Coxsackie, mejor conocida como la enfermedad de «boca, manos y pies», se está convirtiendo en motivo de alarma entre numerosos pediatras, debido a que los niños son los que principalmente pueden resultar gravemente afectados.

Es un virus perteneciente a la familia Picornaviridae, del género Enterovirus, los cuales viven en el tracto digestivo de los seres humanos. Debe su nombre a la ciudad de Coxsackie, en el estado de Nueva York (Estados Unidos), donde fue aislado por primera vez.

Los médicos han hecho un llamado a los padres diciendo que afecta específicamente a los menores de 5 años, provocándoles llagas dolorosas en la boca y sarpullido.

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Fiebre alta.
  • Malestar general y dolor de garganta.
  • El pico máximo de contagio da a los 2 años de edad y se transmite en lugares donde la convivencia es muy cercana, como en las guarderías.

Advierten que incluso se podría propagar sin sintomatología, por medio de las heces fecales, con el cambio de pañales y por las secreciones respiratorias.

Durante los 3 días de contacto se produce el contagio y después aparecen los síntomas, siendo el verano y a principios de otoño donde se da con mayor frecuencia el brote.

¿Cómo SE PRODUCE EL CONTAGIO?

  • Besando a alguien que porte el virus.
  • Teniendo contacto con secreciones respiratorias, generalmente por la tos o el estornudo.
  • Bebiendo agua contaminada.
  • Estrechando la mano de alguien contaminado.
  • Con la ingesta de alimentos preparados por alguien infectado, sin haberse desinfectado las manos.

  • Estando en contacto con juguetes u objetos que puedan haber sido contaminados por manos sucias.
  • Entrando en contacto con ropas contaminadas.
  • Cambiando pañales de niños contaminados.

RECOMENDACIONES PARA EVITAR EL CONTAGIO

  • Lavarse las manos
  • Utilizar cubiertos individuales.
  • Evitar saludar con un beso.
  • Estornudar con el codo del antebrazo.

Tratamiento

  • Se administrarán medicamentos para controlar la fiebre y el dolor. Para las lesiones, se utilizarán sustancias como el polvo coloide.
  • Dar líquidos fríos y lácteos.
  • Evitar la ingesta de zumos que le provoquen dolor.
  • Al notar algún síntoma como fiebre, malestar y dolor de garganta, lo idóneo es llevar de inmediato al pequeño a revisión y no auto medicarlo, así como notificar del riesgo en los lugares donde asiste el menor para que se tomen medidas preventivas.

Algunas veces, el virus Coxsackie puede provocar infecciones más graves que requerirán un ingreso hospitalario, tal como: meningitis viral, encefalitis y
miocarditis.

No queremos que quienes más amamos en esta vida resulten perjudicados ni que por nuestro descuido los bebés de otros o terceras personas terminen infectados. Sigamos al pie la letra las recomendaciones de los médicos.

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