Para Meghan Markle no debe ser nada fácil enfrentarse a tantos cambios desde que se comprometió con el príncipe Harry, la actriz tuvo que renunciar a su estilo de vida para adaptarse a las estrictas normas establecidas por la familia real británica.

Incluso al momento de irse a dormir ella debe cumplir con una tradición, según William Heseltine, uno de los secretarios privados de la reina, todos los miembros de la familia real británica deben esperar que la reina Isabel II se retire a su habitación antes de irse a dormir.

La norma establece que es de muy mala educación ir a su habitación antes de que la reina lo haga. El secretario reveló que la princesa Diana de Gales no estaba de acuerdo con esa costumbre.

“Para Diana, las largas noches reales resultaban toda una agonía”, confesó que la recordada princesa de corazones luchó contra esa norma que afectaba un hábito importante como el de regular las horas de descanso y sueño.

Seguramente Meghan no se imaginó que hasta para retirarse a su habitación después de una jornada de compromisos de la agenda real tendría que adaptarse a una regulación especial que condicionara su horario.

Pero a pesar de tantos cambios, ella ha mantenido una sonrisa en su rostro en cada una de sus participaciones junto al príncipe Harry. En algunos casos se muestra nerviosa, pero es natural a tan poco tiempo de haberse convertido el pasado 19 de mayo en la duquesa de Sussex.

Nadie dijo que ser una princesa era una tarea sencilla, Meghan ha tenido que adaptarse a las normas de vestuario, de saludo, tener otro régimen alimenticio y renunciar a su carrera profesional antes de vivir en el palacio real.

The Sun / People

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