Si bien es más común escuchar emotivas historias de perritos, que acompañan a sus humanos favoritos a todos lados; una hermosa gatita está causando revuelo en las redes.

Quien tiene una mascota en casa, es muy afortunado de contar con una criatura especialmente fiel, amorosa e incondicional, en los buenos y malos momentos de la vida.

El gesto de amor y gratitud de una gatita con su pequeño humano la ha convertido en una celebridad

gatita

Misha ha acompañado a su dueño, de 11 años, todos los días sin falta, a sus clases virtuales, mientras duró esa medida impuesta por el gobierno, a causa de la pandemia.

Y es que, la dulce minina no puede estar más que agradecida con el pequeño Carlos Enrique, desde que él mismo la rescató, le sanó uno de sus ojitos y veló día y noche por ella, hasta que estuviera a salvo.

Misha es tan pegada a Carlitos, que incluso se ha convertido en una especie de amuleto de la buena suerte, ya que gracias a ella ha ganado varios concursos en la escuela.

La madre del menor, Gladys Camacho, relata que su hijo y la gatita formaron un vínculo más que indestructible desde que él la salvó.

Carlitos es un dueño muy responsable de su mascotita, siempre pendiente de su alimentación y bienestar. Pero, eso no ha supuesto ninguna distracción en la escuela. Además de ser muy amoroso con Misha y con su madre, es muy inteligente y estudioso.

Cuando un vecino no supo qué hacer con sus 2 gatitos porque iba a mudarse de Ciudad de México a Acapulco y no se los podía llevar, acudió al buen corazón de Carlitos para que los acogiera.

Aunque a Carlitos le costó convencer a su madre, la buena mujer aunque no tenía recursos económicos, finalmente accedió. Y así fue como terminaron adoptando a Misha y Tomy.

De inmediato, los mininos pasaron a iluminar sus días. Pero, tristemente, Misha tenía una grave infección en su ojito.

Debido a que no contaban con dinero suficiente, Carlitos investigó mucho en Internet sobre remedios caseros. Y con mucha paciencia y amor, velando los sueños de Misha, la curó por completo. La minina, en agradecimiento, desde ese día, no dejaba de ronronear a su lado.

«La gatita tenía su ojito malo y mi hijo empezó a ponerle manzanilla en su ojo, hasta que sanó», relató la madre.

La minina ya no quería separarse nunca más del lado de Carlitos. Afortunadamente, coincidió en que las clases sólo eran virtuales. Así que Misha se colocaba pegada a él, sin moverse un solo segundo de su lado. La gatita era una alumna más y hasta los maestros le pasaban lista en clase.

«Misha se sentaba en sus piernas, y a veces incluso se ponía sobre la mesa. Los maestros no le decían nada. Incluso cuando ya volvieron a clases presenciales, todos rogaron que la llevara para conocerla en persona», dijo Gladys.

Carlitos siempre ponía el nombre de Misha, como una integrante más de sus trabajos. Pero uno de ellos, robó tanto el corazón de su maestra, que lo convirtió en el ganador. Se trataba de una manualidad de San Valentín y Misha era el cupido.

Realmente lucía adorable

Cuando ya se terminaron las clases y Carlitos se graduaría de primaria, se le ocurrió que la mejor manera de condecorar a su gatita sería otorgarle a ella también su diploma y su birrete. A fin de cuentas, si no fuera por su apoyo, él no habría llegado tan lejos.

Su madre no podía sentirse más orgullosa, no sólo por las excelentes calificaciones de su hijo, sino también por haber educado a un pequeño tan responsable y amante de los animales, al punto de salvar la vida de la minina por sus propios medios.

Así que la madre, dentro de sus escasas posibilidades, no escatimó esfuerzos y apoyó a su hijo fabricándole el birrete para Misha y decoró la casa con globos y cortinas, creando un humilde pero adorable photocall, perfecto para la ocasión.

Una grandiosa historia de amor que nos deja sin palabras, qué madre tan ejemplar por haber educado un hijo tan amante de los animales. ¡Sigue así, Carlitos, te mereces lo mejor!