Una mujer tendrá que ser indemnizada por la cuantiosa cantidad de 610,000 dólares después de que fuera obligada a dar a luz mientras se encontraba apresada.

La identidad de la mujer se ha mantenido en secreto desde febrero del año pasado, cuando sucedieron los hechos. Se sabe que es originaria del Bronx, en Nueva York, tiene 28 años de edad, y los medios se refieren a ella con el nombre ficticio de Jane Doe.

Tras todo el trato que recibió por parte de la policía de Nueva York y la concatenación de vulneración de sus derechos, no cesó hasta que se hiciera justicia. 

Doe permanecía privada de la libertad en el Tribunal de Familias del Condado del Bronx, por transgredir una orden de protección en una disputa por la custodia de los hijos que tuvo con su expareja.

En la demanda interpuesta, consta que entró en labor de parto inmediatamente después de haber sido detenida. Pero eso no fue obstáculo alguno para los oficiales, que la mantuvieron sujeta hasta el mismo momento en que rompió aguas, y el bebé ya venía al mundo. 

Como ya tenía 40 semanas de embarazo, fue llevada al Centro Médico de Montefiore en Nueva York.

Todo el tiempo fue mantenida con las muñecas y los tobillos atados, según relata su abogada, Katherine Rosenfeld. Agregando además que con ese estado avanzado de su embarazo, no había necesidad de detenerla.

En el hospital, los médicos habían solicitado que la libraran de esa opresión, dado que ponían en peligro la vida de la mujer y el bebé. Pero los nefastos oficiales se negaron diciendo que su obligación era tenerla sujeta todo el tiempo.

La mujer, por su parte, nunca mostró una conducta conflictiva, que obligara a los oficiales a tal represión.

Pero ante la presión del equipo médico, los policías no tuvieron otra opción que liberarla sólo para el momento del alumbramiento, pero enseguida la volvieron a apresar.

Doe cuenta que tuvo que dar de amamantar a su hijo con un solo brazo, porque el otro lo tenía sujeto.

“Jane Doe experimentó una horrible vulneración de sus derechos por parte de la policía de Nueva York durante uno de los momentos más íntimos de la vida de una mujer”, dijo la abogada.

Aunque la abogada espera una disculpa pública para su cliente, el pago de la indemnización y que se revisen las políticas para que a ninguna otra mujer le pase lo mismo, según el querer de Doe, ya cumpliría su función.

Por lo tanto, una reforma a la Guía de la Patrulla de Nueva York será el resultado de esta resolución.

Una de los co-asesoras en el juicio ha reconocido la valentía de los médicos por haberse opuesto a los policías en todo momento y la perseverancia de Doe por haber llegado hasta el final en este delicado proceso.

¡Es grandioso que se haya hecho justicia en un caso totalmente inadmisible! Que el sufrimiento de Doe haya valido la pena para que nadie más pase por este horror. ¡Compártelo!

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