La pérdida de un padre siempre es una situación sumamente difícil especialmente si se debe pasar por eso a una edad muy temprana. Luke Reece era el amoroso padre de cinco hijos y pasó su vida dedicado a su familia hasta que su salud se vino abajo bruscamente a principios de septiembre.

Luke fue atacado por una trombosis venosa que terminó convirtiéndose en coágulos en los pulmones.

Fue internado en el hospital, pero pasados unos días su familia se despidió de él en medio de lágrimas. Por suerte, la familia Reece contaba con todo el apoyo de sus seres queridos. Muchos los apoyaron a través de una página creada en GoFoundMe en donde realizaron donaciones para ayudar a la familia; pero una de los gestos más hermosos demostró que el dinero no es lo más importante.

La campaña en GoFundMe logró recaudar más de 15.000 dólares.

Steven Culbert es un maestro que había estado encargado de la clase de dos de las hijas más pequeñas de Luke. Cuando supo la dura situación que su familia estaba pasando se convirtió en un verdadero bastón de apoyo y siempre los estuvo visitando en el hospital.

Luke Reece falleció cuando tenía tan solo 32 años de edad.

Shelley, la esposa de Luke le dijo a los medios que el amoroso maestro siempre había sobresalido por la especial conexión que entablaba con todos sus estudiantes.

“Siempre ha sido un buen profesor y un modelo a seguir para sus estudiantes. Siempre va mucho más allá para ayudarlos”.

El padre de las pequeñas falleció y Culbert pensó que se acercaba el día del baile de padres e hijas. Sin duda, tras el reciente fallecimiento de su padre este podía haber sido un día sumamente triste para Alivia y Avery, las dos pequeñas, pero Culbert buscó la manera de apoyarlas al máximo.

Antes del baile Culbert y las niñas se tomaron unos minutos para recordar a Luke.

Casualmente Culbert tiene dos hijas de la misma edad de Alivia y Avery así que le ofreció a las hijas de Luke que se unieran a ellos para el día del baile entre padre e hijas. Entre varias personas compraron vestidos muy hermosos y se aseguraron de que las niñas recibieran un verdadero día de princesas.

“Me sentí como si yo fuera una muñeca Barbie”.

Culbert llevó a las niñas a pasar un día completo en un spa y antes de llegar al baile decidieron realizar un hermoso homenaje al padre de las niñas, liberando unos hermosos globos al aire.

Los globos liberados tenían inscrita la frase “Sé como Luke”

En definitiva fue un día verdaderamente perfecto y las felices niñas aseguraron que lo único que no fue completamente maravilloso fueron las habilidades de baile de su querido profesor.

“Ellas son tan importantes para mí como mi propia familia”.

Newsner

Este amoroso profesor sin duda logró dar un gesto inolvidable para estas pequeñas justo en uno de los momentos más difíciles de su vida.

Te invitamos a compartir este hermoso gesto que demuestra la importancia de apoyar a los demás.