Un perro callejero está acostumbrado a luchar por su vida. Ese drama de pasar desamparado, sin que nadie vele por él, y teniendo siempre que buscar desesperado algo para llenar su barriga; lo hace más astuto y sensible. Y al ser capaz de percibir el peligro, puede convertirse en héroe cuando la vida de una criatura desvalida está en juego.

Es por eso que debemos amar, cuidar y amar a estos seres de luz, de cola y cuatro patas, nuestros “hermanos menores”. Porque son ellos los que, no sólo se quedan con nosotros en los momentos más difíciles, sino que además, salvan vidas humanas cuando son los humanos quienes los hemos dejado de lado. ¡Cuánto por aprender!

perro

Tal como sucedió con un increíble perrito sin hogar, en Tailandia.

El perro callejero fue visto deambulando por la calle con un bulto en los dientes.

El peludito que no tenía familia, caminaba solo por las calles, como de costumbre. Él sólo esperaba encontrar una buena persona que lo alimentara. O en un golpe de suerte, hallar algo en la basura que le permitiera saciar su hambre.

Fue así como junto al contenedor de la basura, de pronto escuchó un chillido inusual. Seguramente, el animalito pensó que se trataba de algún gatito desamparado. No se imaginaba que era una frágil vida humana a la espera inaudita de su misericordia para ser salvada.

De todos modos, daba igual la criatura de la que se tratara. El bebé estaba frente a un héroe canino, que haría lo que sea para cambiar su destino.

Así que sin dudarlo, el perro tomó con su hocico la bolsa y comenzó a caminar desesperado, con la esperanza de que alguien lo notara y le prestara la ayuda que tanto necesitaba.

No se sabe a ciencia cierta por cuánto tiempo estuvo caminando el perro así, pero en algún momento se dio la vuelta y caminó hacia una de las casas.

Fue entonces cuando el perro, sabiendo que sería su única oportunidad para que se dieran cuenta de la urgencia de la situación, ladró desesperado hasta que los dueños salieran de la casa.

Las personas que vivían ahí se quedaron desconcertadas cuando vieron al animal con ese bulto inusual en la boca. Pero nada los preparó para lo que descubrieron después…

Observaron dentro de la bolsa y no era nada menos que un indefenso bebé que apenas respiraba. La madre de familia llamó de inmediato a la ambulancia, y llevaron al bebé a la Unidad de Cuidados Intensivos.

Los médicos hicieron lo posible por estabilizar a la criatura, y después informaron que afortunadamente, el bebé está a salvo gracias a que llegó a tiempo. Pero de haber sido llevado minutos más tarde, de seguro no habría sobrevivido.

Ahora el bebé está bajo el control del Servicio de Protección Infantil del gobierno, y los médicos lo vigilan constantemente para lograr su recuperación total. Cuando esté absolutamente sano, será puesto en adopción, ya que ha sido muy complicado dar con el rastro de sus padres.

Lo que queda totalmente claro es que el perrito actuó como su verdadero ángel guardián. Es por eso que ha sido condecorado por el Ayuntamiento y ha sido bautizado como Pugh.

Pugh es por demás, el mejor de los héroes y por eso ha recibido un collar salvavidas.

Si no fuera por este cachorro callejero con el corazón de oro más grande que el Universo, el bebé tal vez no lo hubiera logrado. Lo mejor es que Pugh probablemente sea contratado como un perrito rescatista, o si tiene suerte, le consigan un hogar para siempre.

Estas historias nos parten el alma al darnos cuenta de que los humanos no le llegamos ni a los tobillos a los perritos. Mientras sus padres desecharon al bebé, un perrito lo salvó de la muerte.