El abandono y la crueldad animal tan frecuente en nuestros días dice mucho de una sociedad, y de la gravedad de inculcar en las futuras generaciones la mayor insensibilidad e indiferencia ante seres tan indefensos, como son los animales.

Continuos casos de maltrato son denunciados, pero se cuentan por miles los perritos abandonados a su suerte, presos del hambre, el frío, la soledad y el peligro, sin que nadie vele por ellos, más que la suerte de que un alma bondadosa llegue a sus vidas.

Es el indignante caso de unos perritos que fueron hallados dentro de unos estrechos cajones de madera, al filo de una carretera en Uruguay.

La organización de rescate “Más que cuatro patas” encontró a los indefensos caninos en las condiciones más indignantes, como si de un desecho tóxico se tratase.

Fueron abanonados dentro de los inhóspitos cajones, atados con alambre, sin posibilidad alguna de que puedan liberarse ni estirarse… Y lógicamente sin acesso a alimento alguno.

Los rescatistas casi rompen a llorar al ver esos ojitos de desesperación que les miraban a través de las rendijas de los cajones de madera

Eran ojitos que clamaban clemencia ¡Por fin alguien se había detenido para liberarlos!

Cuando los rescatistas se acercaron, se empieza a escuchar el desgarrador llanto de todos los perritos que piden a gritos ser sacados de ese encierro.

Los canes habían permanecido en esas terribles condiciones durante varios días, de no haber llegado estos héroes, sin duda habrían muerto de inanición y tristeza.

En una de las cajas había una perrita con cinco cachorritos de un mes de nacidos. ¡Es desgarrador!

Después de días de encierro, vieron al fin la luz del sol

Cuando sacaron a uno de los perritos, el pobre animal era incapaz siquiera de ponerse de pie. Tanto tiempo había permanecido atado, que sus extremidades parecían haberse atrofiado. Pero poco a poco, fueron recuperando la movilidad.

Los perritos entendieron que había llegado la ayuda que tanto necesitaban

Inmeditatamente fueron llevados a un centro veterinario donde fueron desparasitados, vacunados y esterilizados.

Los perritos regresaron a ver a sus rescatistas con esa mirada de confusión total ¡Nunca comprendieron qué habían hecho para merecer ese castigo tan atroz!

Después de que todos los perritos estuvieron a salvo, la organización de rescate se ha encargado de buscarles un hogar. Y esperemos que pronto puedan ser destinados a hogares donde no conozcan más el maltrato, la crueldad, ni la ingratitud.

No todas las historias de maltrato terminan con un final feliz, pero mucho podemos hacer si es que denunciamos cada vez que somos testigos de terribles abusos como este. Los animales no le han hecho nada al mundo para que sean tratados como la basura como premio a su fidelidad.

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