Han pasado ya 32 años después de que un gran terremoto azotó a la Ciudad de México, ý ahora un nuevo desastre se ha apoderado del pueblo mexicano, han perdido muchas cosas, pero no la esperanza. El 19 de setiembre de 1985, un sismo le arrebató la vida a 10.000 víctimas.  Ahora, el terremoto de 7,1 grados en la escala de Ritcher, siguió cobrando destrozos y terminó con la vida de 216 personas, y esta cifra sigue en aumento.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, declaró que «la prioridad es continuar rescatando a quienes están atrapados y brindar asistencia médica a los heridos».

A pesar del momento que se está viviendo en el país, los ciudadanos han demostrado que la solidaridad está latente en todos los mexicanos y que florece más áun cuando hay una necesidad que los une.

Las siguientes imágenes corroboran ese sentido de fraternidad y nos demuestran que todavía existen corazones generosos, héroes que andan a pie, sin capa, capaces de ver más allá del metro cuadrado que les rodea.

La unión hace la fuerza, todos juntos por un fin común: salvar vidas

Juntos es mejor! Perros y rescatistas unidos para conseguir su objetivo

Nada como ese abrazo fuerte, sentido y eterno por haber encontrado a un familiar que dabas por muerto

VIX

Si los mexicanos ya son conocidos por su fervor nacionalista, en situaciones extremas como las de un terremoto más aún. Organizaciones sociales, instituciones públicas y privadas, organizaciones internacionales, ciudadanos de a pie, todos unidos por un solo fin: rescatar al mayor número de víctimas y ayudar con lo que se pueda a los que lo han perdido todo. Personas como este anciano del estado de Guerrero, que siendo poco para toda la necesidad que hay, decide colaborar con 2 bolsas de lo que hay en su despensa, todo lo que tiene.

Rescatistas y voluntarios agotan todos sus esfuerzos por levantar escombros y dar buenas noticias a las personas que tienen familiares deconocidos. Muchos de ellos dedican más de 20 horas a esa ardua tarea, y como cualquier ser humano se cansan también. Sin embargo, una cámara pudo captar el momento en el que uno de ellos se reponía con una siesta de 10 minutos para seguir con su tarea más adelante.

Un héroe sin capa también necesita un descanso

Empleados de un hotel tomaron la iniciativa de preparar sánduches para los hambrientos en la vía pública

Los  animales también hacen su buena parte. Frida es una perrita rescatista de primera, ya lleva 52 personas encontradas, también ayudó en el terremoto de Oaxaca, Haití, Ecuador, y en la explosión de la torre de Pemex.

Frida (a la derecha) y su compañera de la izquierda no se queda atrás.

Juntando fuerzas para sacar escombros del barrio Condesa en la Ciudad de México. La juventud solidaria es lo que una nación jamás debe perder.

En medio de la catásrofe, la solidaridad de todos los ciudadanos se ha hecho sentir, pero lo que ha conmovido a la nación entera ha sido especialmente el espíritu de generosidad de algunos transportistas, como los taxistas. Aquellos que en lugar de seguir con su trabajo ordinario para llevar el pan a casa, decidieron que con su medio de trabajo podían hacer mucho más e incluso salvar vidas, sin cobrar nada a cambio.

Esos son los verdaderos héroes, los de todos los días

De esas mujeres que se cuentan con los dedos de la mano. Esta pobre y humilde mujer decidió que existían muchas más personas, más necesitadas que ella. Sin pensar en el sacrificio que esto le podía suponer, cargó todo lo que tenía en su despensa y andando kilómetros a pie, lo llevó para entregar a los damnificados por la catástrofe.

A esta valiente y generosa mujer la deberían clonar

Los voluntarios y brigadistas, esos héroes sin nombre y apellido, que dejaron su vida por rescatar a seres humanos

Una joven usa un altavoz para dar los nombres de personas rescatadas. También fueron compartidos listas en redes sociales escritas a mano para ayudar a notificar sobre personas rescatadas.

AP / Getty Images / Twitter

Desde regalar agua y víveres en las calles, hasta que famosos y políticos pongan a disposición de la fuerza pública sus propias redes sociales para buscar a los desaparecidos. Ese es el sentir solidario de un pueblo que ante las jugadas que le hace la naturaleza, no se amedrenta. Mucho tenemos que aprender de ellos, y esperemos que unidos no solo los mexicanos sino la comunidad inernacional también, saquemos adelante a esta nación que se lo merece.

Comparte esta noticia con tus amigos, la solidaridad del pueblo mexicano es un ejemplo para el mundo.