La palabra veterinario es suficientemente grande como para expresar todo lo que «los buenos profesionales», los que hacen honor a su profesión por vocación, realmente significa.

Estos perritos solo piden algo de misericordia y atención por quienes tienen el deber de velar por su vida

Tristemente, no todos son así, y existen algunos veterinarios que nos hacen sentir vergüenza de la humanidad. Aquellos que ante una criatura vulnerable necesitada, como un perrito enfermo, prefieren ir por la vía rápida. Y la respuesta será sencilla: «hay que sacrificarlo».

Es lo que una mujer tuvo que escuchar de un veterinario que se negó a curar a un cachorro sin pelo

veterinario

La mujer residente en Bali, Indonesia, quedó con el corazón destrozado. Jamás podrá olvidar esa dureza del veterinario; fueron palabras que se le clavaron como dardos, sin poder comprender cómo el hombre era incapaz de hacer algo más por la criatura sin pelo.

Sin embargo, lo que hizo ella es una de las mayores lecciones de amor. Es una conmovedora historia con la que quiere dejar claro que «no importa lo que digan los demás, nunca hay que rendirse por quien amas, o por algo en lo que crees con todas tus fuerzas».

Andrea es el ángel que encontró un cachorro deambulando por la calle en pésimas condiciones

Su cuerpecito no tenía nada de pelo, sus orejas estaban infectadas con sarna, a tal punto que ni siquiera parecía un perro.

Sin embargo, toda su vulnerabilidad y su delicada condición, sólo lo hizo más único y adorable a los ojos de quienes luego se convertirían en su familia amorosa y la mejor del mundo.

Andrea estaba dispuesta a hacer absolutamente todo para que el cachorro volviera a ser un perro otra vez

No fue un viaje fácil, pues todos lo juzgaban y era rechazado por su apariencia, incluido el propio veterinario que se rindió nada más verlo. Y dijo que lo mejor sería ponerlo a dormir para siempre.

Si algo tocó profundamente a Andrea fue su estado de pánico a los humanos en el que lo encontró. Huyendo de todo y de todos, el pobre perrito tenía que lidiar no sólo con su grave enfermedad, sino con los malos tratos por su aspecto.

Cuando lo encontró en la calle el pobrecito temblaba del miedo

Pero no existe criatura que no pueda rendirse a una caricia sincera, llena de amor. Andrea bautizó al perrito como Benji.

El viaje fue desafiante por decir lo menos, la mujer le estuvo dando antibióticos y bañándolo en aceite de coco extra virgen cada día, durante meses, para que su salud comenzara a mejorar.

Fue muy sacrificado, pero ella quería hacer todo lo humanamente posible para conseguir su recuperación.

Después de 3 meses de infinita paciencia, dedicación y amor, Benji simplemente floreció

Se lo veía más saludable día a día, y poco a poco una nueva piel comenzaba a surgir, para dar paso a la nueva criatura que se escondía

Así fue la emocionante transformación de Benji que Andrea compartió en la cuenta de Instagram que creó para el perrito:

Al verlo así, el corazón de Andrea estalló de alegría. No cabía duda de que su amor y cuidado valieron enormemente la pena.

Benji aprendió a ser un perrito de interior, con juguetes que acurrucarse y una camita calentita siempre

Incluso cuenta con otros compañeros peludos de juegos, también rescatados, a los que adora

Una experiencia mágica fue el primer día que lo llevaron a la playa.

Desde entonces, se ha convertido en su lugar favorito en el mundo, y el modo en que disfruta cuando lo llevan al mar, conmueve a millones.

Ahora, todos aman a Benji y le piden permiso para acariciarlo y jugar con él.

Nadie puede creer que se haya convertido en el cachorrito más esponjoso, cariñoso y adorable.

¡Parece un perro totalmente diferente ahora!

Es la criatura más consentida, y su momento de relax cuando duerme es la envidia de muchos.

Después de todo, se lo merece ¿No lo crees?

Es el antes y después de un perro más conmovedor que se haya visto jamás:

Por supuesto que después de que Andrea difundiera su historia, recibió miles de alabanzas. Pero no faltaron comentarios para el veterinario.

Un usuario escribió: «El veterinario al que llamaste no se merece su licencia. Estoy bastante enojado por cómo respondió, se supone que los veterinarios deberían ser los primeros en buscar la mejor manera de curar a los animales. Hiciste un gran trabajo. El perro es absolutamente hermoso».

«¡Estoy tan contento de que no te hayas rendido con él, el veterinario es el que debería ser puesto a dormir!», dijo otra persona.

Gracias Andrea, con tu ejemplo estamos convencidos de que con amor y cuidado todo se puede lograr, tu historia es realmente inspiradora.

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