El pasado 15 de noviembre fue el último contacto del submarino ARA San Juan, que desapareció en Argentina con 44 tripulantes, desde entonces comenzó una larga agonía para los familiares que esperaban el hallazgo de la embarcación.

Pero tras 25 días de angustia, todavía exigen una explicación sobre el siniestro que acabó con la vida de los 44 tripulantes desaparecidos.

La Armada Argentina continúa el operativo de búsqueda de la embarcación y aseguró que el área donde enfocan sus esfuerzos está llena de “canalones submarinos” y que eso dificulta el trabajo de los sensores.

Ariel Troisi, oceanógrafo explicó en un comunicado oficial: “La zona de búsqueda está eminentemente ubicada en lo que conocemos como talud superior, talud medio, es similar a una cordillera invertida. Tiene una pendiente de dos grados y canalones que pueden alcanzar desde una decena de metros hasta 200 metros de profundidad”.

Mientras que Enrique Balbi, vocero de la Armada Argentina, informó que buscan un contacto, un objeto que reconocieron los sensores y no han comprobado si es metálico o no. “Había sido reconocido por el buque Cabo de Hornos a través de su sonda”.

En esa zona, varias agencias internacionales detectaron que se había producido una explosión horas después de la desaparición del submarino.

Bruce Rule, analista de Estados Unidos, dedujo que la embarcación sufrió un colapso que originó la explosión. Sobre esta teoría, el vocero de la Armada, Enrique Balbi, aseguró que no existen pruebas que confirmen esa teoría.

Se presume que la explosión está asociada a la avería que informó el submarino la noche anterior a su último contacto asegurando que hubo un ingreso de agua por un conducto de ventilación, filtrándose a las baterías eléctricas y causando un principio de incendio.

Pero según la Armada, la falla fue solucionada y el submarino pudo continuar navegando con normalidad camino a Mar del Plata, donde llegaría el día 19 de noviembre.

Actualmente seis buques de Argentina y de otros países,buscan la embarcación en un área de 4.000 metros cuadrados, entre los 200 y 1.000 metros de profundidad.

¿Qué causó la explosión del ARA San Juan?

De acuerdo al análisis de un informe de la Inteligencia Naval de los Estados Unidos, la señal acústica detectada por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares comprobó que la embarcación sufrió un colapso letal.

La energía que liberó fue similar a una explosión de 5.700 kilos de dinamita.
En analista Bruce Rule aseguró que “Los 44 tripulantes murieron de forma instantánea, a causa de la explosión, a unos 380 metros de profundidad”.

Aseguró también que la explosión dañó el casco interior que protegía la embarcación de la presión del mar, que era de 39 atmósferas, así que el agua ingresó a una velocidad de 2.900 kilómetros por hora.

“La totalidad del casco interior del submarino fue destruida por completo en aproximadamente 40 milisegundos. Lo que equivale a la mitad del tiempo necesario para el reconocimiento cognitivo de un evento.

“No se ahogaron ni experimentaron dolor, la muerte fue instantánea”.

Enrique Balbi, vocero de la Armada, dijo sobre esta conclusión: “No descartamos nada, pero no deja de ser un análisis de un especialista acústico en función del primer informa de Austria. Lo hemos tenido en cuenta como los otros indicios que recibimos”.

Recientemente, salió a la luz que las baterías del submarino ARA San Juan no tenían óptimo funcionamiento, las empresas alemanas Ferrostaal y EnerSys-Hawker, han sido acusadas por suministrar piezas de baja calidad a la Armada argentina.

Entre esas piezas están las baterías que se incendiaron en el interior de la nave, ocasionando la desaparición de la embarcación con 44 tripulantes.

En 2011, el submarino fue sometido a una exhaustiva revisión para que pudiera estar operativo durante otros 30 años más.

La evaluación se realizó en astilleros argentinos e incluyó el reemplazo de las 964 baterías que tiene el submarino.

Las empresas alemanas encargadas del mantenimiento firmaron un contrato por 5,1 millones de euros para el suministro de los repuestos, y varios políticos de Argentina, presumen que eso se realizó dentro de un esquema de corrupción, así lo informó la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Argentina, Cornelia Schmidt-Liermann.

TN / BR

Asimismo, agregó que hay pruebas de que las baterías no cumplían con el estándar de calidad requerido para su óptimo funcionamiento.

“Se presume que una de las baterías que fue reemplazada o parte de ellas no era de óptima calidad”.

Cuando el submarino presentó la falla, lograron aislar la batería y siguieron navegando hacia el Mar del Plata utilizando otra batería.

Pero poco después se registró la “explosión”, y desde entonces, con nulas esperanzas de que haya sobrevivientes continúan buscando la embarcación. Comparte esta estremecedora noticia.